Una fuerza irresistible

Entre 1971 y 1979, mientras trabajaba en su película experimental ORG, Fernando Birri produjo una gran cantidad de pinturas en dos lugares clave de Roma: su Studiolo en Trastevere y la casa de campo del actor Mario Girotti (también conocido como Terence Hill) en Grottarossa, a las afueras de la ciudad. Fue un periodo de actividad artística intensa durante el cual la pintura sirvió como contrapeso al proceso interminable de edición. Mientras el trabajo de ORG se prolongaba durante años, Birri produjo un flujo constante de pinturas, completándolas con soltura y rapidez, y utilizando técnicas como el pastel, la tinta, el lápiz, la acuarela, el aerógrafo o el esmalte.

Estos trabajos reflejan un momento de expansión temática en la práctica de Birri, ya que abordan la sexualidad, la espiritualidad y el cine. Su lenguaje visual también estuvo impregnado del espíritu de los años 60 y 70, marcado por la revolución sexual, la carrera espacial, las protestas de mayo de 1968, y la muerte del revolucionario cubano Che Guevara. Mientras muchos intelectuales se planteaban participar directamente en la acción política, Birri se volcó en la introspección y se sumergió en la soledad de la sala de edición y la inmediatez de la pintura.

El título de esta sección, Una fuerza irresistible, se refiere a un concepto desarrollado por el psicoanalista George Groddeck, a quien Birri retrató de forma abstracta en su arte. La investigación de Groddeck sobre las fuerzas subconscientes que guían el comportamiento humano resonaban con la experiencia de Birri –llevado durante un momento de crisis a pintar sin descanso. Este período captura la tensión entre la labor de ORG, que duró una década, y la velocidad de su producción pictórica, entre la introspección y la urgencia de una época convulsa –fuerzas que determinaron tanto sus películas como sus pinturas.

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